La semana pasada me encontraba leyendo La Nación, cuando de repente me asaltó un anuncio de la Sociedad Vegetariana Costarricense, promoviendo este estilo de vida que encuentro la verdad a falta de otra palabra: deleznable o detestable, debido a esto me permití enviarles un pequeño pensamiento motivacional al respecto:
Angelito bovino engendrado en matadero
heme aquí elevando plegaria al Dios de las Bocas,
bendíceme pues, molar e incisivos,
se aprestan ansiosos a rumiar la ofrenda.
Divino derecho de consumir a los vivos
cebando mi plato con sangre de muertos,
¿tubérculo a un lado equilibraconciencias?
bendita suerte de predador domesticado:
ayer vaquita, hoy taquito de alambre.
Venga toda la creación a reverenciar mi cuchillo,
todo aquello vivo dormite en tenedor,
todo porcinito que olvide su nombre:
que todo estertor colme un millón de chifrijos.
Amén.
heme aquí elevando plegaria al Dios de las Bocas,
bendíceme pues, molar e incisivos,
se aprestan ansiosos a rumiar la ofrenda.
Divino derecho de consumir a los vivos
cebando mi plato con sangre de muertos,
¿tubérculo a un lado equilibraconciencias?
bendita suerte de predador domesticado:
ayer vaquita, hoy taquito de alambre.
Venga toda la creación a reverenciar mi cuchillo,
todo aquello vivo dormite en tenedor,
todo porcinito que olvide su nombre:
que todo estertor colme un millón de chifrijos.
Amén.
Y esta fue la respuesta ante tan sinceras y encendidas palabras:
"Se puede sustituir el ángel bovino por un ser humano, si se es caníbal, o por cualquier otro ser que siente el dolor y no quiere morir. No ayuda en nada a reducir el sufrimiento en el mundo, pero si a reverenciar el placer del paladar por encima de la vida de los demás. El gourmet del chifrijo, quizás? O el pachuco insensato? Eso lo dejaremos a la interpretación.
Poesía barata, en fin."
"Se puede sustituir el ángel bovino por un ser humano, si se es caníbal, o por cualquier otro ser que siente el dolor y no quiere morir. No ayuda en nada a reducir el sufrimiento en el mundo, pero si a reverenciar el placer del paladar por encima de la vida de los demás. El gourmet del chifrijo, quizás? O el pachuco insensato? Eso lo dejaremos a la interpretación.
Poesía barata, en fin."






