lunes 8 de febrero de 2010

¿Padecemos algo entre "Síndrome de Estocolmo" y "Complejo de mujer agredida"?


Vamos a ver… Que alguien me diga si me equivoco, pero... ¿Padecemos algo entre "Síndrome de Estocolmo" y "Complejo de mujer agredida"?
Empezamos a amar a nuestro secuestrador y a disfrutar de sus abusos y agresión.
Perdimos el sentimiento de pertenencia por nuestro patrimonio.
Se vale opinar, pero da igual, aquí el que manda y maneja es otro.
Sufrimos de "impotencia aprendida". Estamos incapacitados para controlar nuestra voluntad. Y lo peor: nos sentimos identificados con la pobre víctima del debate y nos solidarizamos con el voto.
Nos perdimos el respeto, la palabra "patria" es ahora solo una muletilla que se usa en los discursos sin ningún reflejo sustantivo.
Nunca entendimos la magnitud de lo que estaba en juego, lo vimos en nuestra televisión como si fuese la clasificación de la "Sele", María José Castillo pegando gritos o el final de "Sin tetas no hay paraíso", y nosotros, como siempre, sólo espectadores.